Fuego de la palabra

Por Alfonso Gumucio Dagrón

29 de septiembre, 2013.- El tiempo pasa más rápido de lo que uno quisiera y cada vez con mayor frecuencia se acaba como la cuerda de un reloj vencido por el cansancio. Es un recurso escaso y líquido para cuya preservación no valen acciones preventivas, colectivas, protestas y pataleos. El tiempo se va, a muchos se les acaba demasiado pronto y en mi caso escasea para dar cuenta en este blog de todo aquello que quisiera compartir, que no sé si es importante pero ejercita mi memoria y gusta a unos pocos amigos. Lo anterior explica en parte la tardanza en retomar estas notas, pero no explica la parte del ánimo quebrantado por la partida de un gran amigo hace un mes. Para escribir se necesita entusiasmo, y eso me ha estado faltando en estos tiempos.

Quiero referirme ahora a la comunicación desde la perspectiva indígena. A mediados de agosto estuve en Lima, invitado por Jorge Agurto de Servicios en Comunicación Intercultural (SERVINDI) para participar en las Jornadas sobre Comunicación Intercultural y Democracia que se realizaron en la sede de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM).

Los organizadores me pidieron que hablara sobre periodismo ciudadano, redes sociales y cambio social, en una mesa compartida con Franklin Cornejo y Roberto Bustamante y moderada por Cecilio Soria. Las Jornadas convocaron a colegas y amigos de varios países que tienen mucho que aportar en el tema de la comunicación intercultural y la comunicación desde la perspectiva indígena, como Sally Burch (Ecuador), José Luis Aguirre (Bolivia), Rosa María Alfaro y Jorge Acevedo (Perú). Y por supuesto colegas indígenas como Harold Secué (Colombia) y los peruanos Teodoro Quispe (quechua), Cecilio Soria (shipibo), Rosa Palomino (aymara), entre otros integrantes de la Red de Comunicación Indígena del Perú (REDCIP).

Durante mi presentación me referí fundamentalmente a las contradicciones entre el discurso y las acciones del gobierno boliviano que por una parte se dice defensor de los indígenas, de los territorios y de los recursos naturales, y por otra actúa en contra de esos mismos principios, atropellando en ese camino la propia Constitución Política del Estado, esa misma CPE que luego de tan cuestionado proceso de manipulaciones políticas logró imponer el gobierno de Evo Morales.

Hice el relato y el análisis pormenorizado del comportamiento de algunas plataformas de la red, particularmente tuiter, en ocasión de la IX Marcha Indígenas del TIPNIS, cuando dos mil hombres y mujeres indígenas, y 200 niños entraron en la ciudad de La Paz el miércoles 27 de junio de 2012 luego de caminar 700 kilómetros durante 62 días, desde el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Securé (TIPNIS). Al cabo de dos semanas de vigilia, el martes 10 de julio abandonaron la sede de gobierno sin haber podido hablar con el presidente Evo Morales, que salió precipitadamente de viaje para inaugurar una escuela en algún otro lugar del país.

Las intervenciones de otros colegas en las diferentes mesas de trabajo del foro público sobre “Comunicación intercultural y periodismo alternativo” abordaron temas similares, que son una demostración de que tanto en Bolivia, en Colombia, en Perú y en Ecuador se presentan situaciones similares, en las que los gobiernos, aún los más progresistas, mantienen una política ambigua respecto de los pueblos indígenas, que son muy apreciados en el discurso cultural hasta que hacen escuchar sus reivindicaciones sobre los recursos naturales, y sobre tierra y territorio.

Además del foro público, el evento organizado por SERVINDI, ONAMIAP y REDCIP incluyó varios talleres de periodismo en contextos rurales, un cine-foro y un Encuentro Nacional de Comunicadores Indígenas. Todo esto contribuye en el gran movimiento regional que se ha ido gestando desde hace varios años con el objetivo de preparar los insumos para la II Cumbre de Comunicación Indígena que tendrá lugar el próximo mes en Oaxaca, México.

Me complace haber participado en este diálogo intercultural ya en dos oportunidades. La primera cuando los indígenas del Cauca me invitaron a Popayán (Colombia) en noviembre del 2012, y ahora, en esta reunión que tuvo lugar en Lima. En ambas ocasiones destacó la capacidad organizativa de los comunicadores indígenas.

Impresiona la cantidad y calidad de iniciativas de comunicación e información indígena que hay en nuestra región: agencias de información, grupos de video, radios indígenas comunitarias, y otras con trayectorias tan sólidas como el Tejido de Comunicación, de Colombia o la Red de Comunicadores Indígenas del Perú (REDCIP), cuyo principal objetivo es contribuir en la construcción de una agenda indígena común de comunicación para hacer visibles ante el Estado y la sociedad en su conjunto las demandas del sector indígena.

Esto es lo que dijeron algunos de los participantes en las Jornadas de Comunicación Intercultural y Democracia.

Estos encuentros suelen generar muchísima información, que SERVINDI ha logrado poner a disposición de los interesados a través de su página web, así como de su plataforma en Facebook, y de informaciones enviadas por correo electrónico.

La entrevista que me hicieron los colegas de SERVINDI durante las Jornadas de Comunicación Intercultural y Democracia está a un clic de distancia, aquí y en YouTube. Por otra parte la página de Facebook de SERVINDI aloja muchas fotos del evento:

La comunicación indígena es un tejido nervioso, una espiral que se desenvuelve en el tiempo, una manera de caminar la palabra colectivamente. El valor de la comunicación en el mundo indígena adquiere dimensiones éticas, porque la palabra expresa las historias de vida y de lucha que constituyen los cimientos de la memoria colectiva que permite avanzar con seguridad hacia un horizonte de respeto y dignidad.

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