Tejiendo el camino de la palabra: Comunicar ya no es lo que nos imponen

Por: Tejido de Comunicación ACIN

La pervivencia de los pueblos indígenas en Colombia y en particular, en el Cauca (suroccidente del país), se debe sin lugar a dudas a lo que hoy llamaríamos un proceso de comunicación en la concepción y práctica ancestrales del pueblo Nasa. Históricamente hemos caminado nuestra palabra en y por nuestros territorios. De allí que el pensamiento que nos define dice:
“La palabra sin acción es vacía,
La acción sin palabra es ciega,
La palabra y la acción fuera del espíritu de la comunidad
Son la muerte”. Pensamiento Nasa

Esta larga experiencia, en condiciones adversas, consistente en tener una palabra para caminar colectivamente en armonía con nuestro territorio nos define desde siempre. En nuestra memoria conservamos el recuerdo vivo de una historia frente a la Conquista que comienza con la invasión española y que se profundiza hoy, frente a la que identificamos 4 fases de palabra y camino para pervivir, que no han culminado aún y se superponen, pero que incluyen Resistencia en sus diversas etapas y formas (Guerra de resistencia, siglo XVI y XVII- hasta nacimiento del CRIC en 1971),  Recuperación (Nacimiento del CRIC y recuperación del territorio hasta 1991), Autonomía (Planes de Vida y Proyectos Comunitarios-1980 hasta el 2004) y Alternativa (Minga de Resistencia Social y Comunitaria y agenda de 5 puntos desde 2004, hasta hoy). Este es el origen de lo que hoy hacemos como comunicación desde el Tejido de Comunicación y Relaciones Externas para la Verdad y la Vida. Según ha quedado expresado en los Mandatos y documentos del proceso de lucha: “Siempre nos sirvió volver a las raíces, echar mano de la sabiduría contenida en nuestras memorias colectivas, escuchar a los mayores y acercarnos a la naturaleza para hacernos parte de la vida toda y defendernos defendiéndola. En cada época tuvimos que aprender a resistir y hacerlo de una manera diferente de acuerdo con el desafío que enfrentamos” . Esto, define lo que es comunicación para nuestro pueblo.

Tejido de Comunicación para la Verdad y la Vida
El Tejido de Comunicación hace parte de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN, territorio donde nació el Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC en los 70.  La ACIN es una de las 9 asociaciones que conforman el CRIC. El Norte del Cauca indígena, ha sido el corazón de la resistencia en Colombia y sede del Tejido de Comunicación, cuyo liderazgo nacional e internacional en el camino de la palabra digna ha sido reconocido ampliamente. La ACIN es una organización que agrupa 112.000 indígenas Nasa que habitan el norte del departamento del Cauca, ubicado al suroccidente colombiano. El territorio se comparte con comunidades campesinas, mestizas y afro descendientes. La ACIN está constituida por los Planes de Vida de 7 proyectos comunitarios que agrupan 19 cabildos indígenas de 8 municipios del norte del Cauca. Los Planes de Vida, no son proyectos de desarrollo, sino los sueños que se convierten en práctica desde el quehacer colectivo y buscan alcanzar una comunidad nueva en convivencia con la Madre Tierra a través de la lucha por la autonomía, la resistencia y la minga para tejer entre pueblos. A partir del año 2005, como Mandato del Congreso del Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC, realizado en Caldono (oriente del Cauca), la estructura organizativa de la ACIN se conforma en cinco Tejidos de Vida , uno de ellos, el Tejido de Comunicación y Relaciones externas para la Verdad y la Vida, tiene como objetivo informar para reflexionar, decidir y actuar colectivamente bajo los principios organizativos y de lucha, afrontando conscientemente los desafíos que tenemos y fortaleciendo las alternativas de vida propuestas desde la comunidad.
La comunicación es una dinámica ancestral basada tanto en la tradición oral (saberes, consejos y enseñanzas que se trasmiten desde los mayores) como en la constante relación con la Mama Kiwe (Madre Tierra). El territorio, según lo entendemos, es el lugar donde habita el pensamiento. Escuchar, entender, dialogar y respetar a nuestra Madre Tierra  es nuestro principio de comunicación como pueblo. Porque los Nasa nos comunicamos con la Madre Tierra para tejer una relación de equilibrio y armonía. Por ejemplo, la comunicación esencial se realiza a través de los The Wala (guías espirituales) quienes en rituales y armonizaciones, tanto a través de visiones, sonidos y señas corporales, como en su vivencia permanente con los seres de la Mama Kiwe (cuando el río suena de otra manera, cierta clase de pájaro canta a una hora determinada, un sueño hace una revelación, aparece una pulsación en alguna parte del cuerpo, entre otras expresiones del ser Nasa en el territorio) que comunican y enseñan el camino. La comunicación se ha ido transformando paulatinamente en cada uno de los momentos de resistencia, de recuperación, de autonomía y de alternativa y, también, en los diversos ámbitos de intercambio y relación donde se consolida el tejido social del pueblo Nasa, como los congresos, las Mingas, las asambleas, las movilizaciones y en torno al fogón, núcleo constitutivo de la cultura y de la comunicación indígena, que conocemos como Tulpa. Deben destacarse las movilizaciones y el trabajo de la tierra, en particular, las Mingas, en donde se combinan y generan nuevas estrategias de comunicación durante la lucha y el cultivo, para encontrarse, consolidar la consciencia colectiva y poder resistir. Son esos momentos los que viven en la memoria de los mayores y de los jóvenes y que se les recuerdan a los niños mientras se van educando en la práctica y van haciendo conciencia desde los diversos ámbitos de formación. Allí también se da la comunicación. Antes nos ignoraban y nos negaban. Hoy, no dejan de perseguirnos, pero han tenido que reconocernos. Por ejemplo: 2007. Mejor Medio de Comunicación de Colombia desde las Regiones (Revista Semana). 2008. Reconocimiento como uno de los 24 Líderes del País (Revista Cambio 2010). Premio Bartolomé de las Casas . (Casa de las Américas, España). 2012. País de los Pueblos sin Dueños. Mejor Documental Nacional . (Ministerio de Cultura de Colombia).

Formas propias y apropiadas para tejer palabra y acción
A las diversas maneras de comunicarnos en el territorio, como pueblos, las denominamos Formas Propias (Mingas, asambleas, congresos, movilizaciones, visitas territoriales, intercambios de experiencias, rituales, celebraciones, diálogos de saberes, entre muchos otros espacios de aprendizaje y construcción colectiva desde el territorio). Creemos que por ser indígenas no sólo debemos buscar nuestros medios propios sino hacerlo de una manera diferente, coherente con nuestra historia y pensamiento. El Tejido de Comunicación parte de las formas propias ancestrales con las que hemos construido nuestra historia. En el Tejido de Comunicación se articulan estas formas propias, con las herramientas técnicas de información como radio, internet, impresos y videos, que denominamos Formas Apropiadas (herramienta radial: Radio Pa´yumat, Voces de Nuestra Tierra en Jambaló, Nasa Estéreo de Toribío y Radio Canoas; herramienta audiovisual: Pa` poder que nos den Tierra, Somos Alzados en Bastones de Mando; País de los pueblos sin Dueños, Y Siguen Llegando por el Oro ; herramienta diseño: Revista El Carpintero y producción permanente de plegables, afiches, imágenes y mensajes; herramienta web: www.nasaacin.org y un boletín electrónico que circula cada dos semanas a más de 80 mil direcciones del país y el mundo).

Nuestro objetivo no es informar en una dirección como lo hacen los medios comerciales, que se ubican por encima y por fuera de las comunidades y sus procesos con la intención de ocupar el territorio del imaginario colectivo al servicio de la conquista. Como Tejido, comunicamos desde y con las comunidades  para Informarnos, Reflexionar, Decidir y Actuar. En la práctica cotidiana buscamos entender desde nuestra mirada la verdad de lo que sucede en nuestro entorno “glocal”, que contempla y prioriza, por ejemplo, hechos coyunturales, pero simultáneamente reconocemos el contexto y las problemáticas de fondo que los provocan. Es decir, un proceso no sólo de información, sino de conciencia y aprendizaje en comunidad, con la participación y orientación de nuestros mayores, para lograr comunidades conscientes, movilizadas y coherentes, cuyo mandato colectivo orienta el proceso. En su funcionamiento El Tejido de Comunicación se asemeja al tejido de nuestras madres y abuelas conformado por nudos, hilos y huecos: Nudos. Son los núcleos de la comunicación, los ámbitos de la palabra que se camina. Personas, colectivos, comunidades y organizaciones dentro y fuera del territorio (internos y externos). Hilos. Tejen los nudos entre sí de modo que cuando se toca una parte del tejido, este vibra en su conjunto. Es la acción comunicativa propia que se sirve de los modos y medios propios y apropiados. Huecos. Son los ámbitos de análisis y reflexión para la acción, donde se identifican, seleccionan, priorizan y abordan temas de fondo o asuntos críticos, que determinan la pervivencia en el territorio.

El Tejido de Comunicación ha ayudado a construir la palabra del proceso que se expresa en una concepción de lo que significa paz para y desde nuestro pueblo: resistencia a un “proyecto de muerte” que ha sacralizado la acumulación codiciosa y que al explotar la naturaleza y la gente para convertirlos en mercancía y acumular, nos lleva hacia la destrucción de la vida en el planeta (crisis ecológica), hacia la imposibilidad de garantizar condiciones materiales mínimas de vida para la mayoría (crisis económica). Paz es la promoción teórica y práctica de Planes de Vida, que resistan y generen alternativas a este paradigma equivocado que nos destruye. Paz es “caminar la palabra” de una voluntad colectiva, consciente y movilizada enfocada hacia la armonización de la historia con los ritmos y procesos de la naturaleza. El Tejido ayuda a descubrir y definir esa palabra precisa, como también a difundirla. El Tejido entiende la comunicación como palabra y como acción coherentes. En el actuar se aprende y el aprender es para la acción.

Aprender tejiendo desde la práctica comunicativa
Desde lo cotidiano hasta las grandes movilizaciones y eventos, la comunicación que hacemos no tiene relación alguna con las concepciones dominantes de comunicación. En articulación con los procesos y las comunidades, hemos transformado comunicar en algo diferente. Apenas se empieza a conceptualizar sobre esta comunicación propia en diversos ámbitos. Este camino de la palabra digna que se nutre de la vida y la forja, aporta hoy junto con otros procesos nacionales, al esfuerzo incipiente de generar una política de comunicación  de y desde los pueblos indígenas, así como inspiró en gran medida el sentido de la I Cumbre de Comunicación Indígena realizada en el 2010 en el Cauca. El ejercicio cotidiano de tejer, obedece y ya es ese comunicar indígena con el que aspiramos a ser cada vez más claros en minga durante la II Cumbre de Comunicación de los Pueblos Indígenas. Como somos palabra y acción para la verdad y la vida, por ahora basta con ilustrar a través de algunos ejemplos en los que esperamos quede claro, lo que es tejer comunicación. 

Consulta frente al TLC, 2005
Tejer comunicación es consensuar la palabra desde abajo y caminarla. Así lo expresaba el Mandato Indígena y Popular el 18 de Septiembre de 2004 en Cali , como resultado de la Minga del 2004 y del Primer Congreso Itinerante de los Pueblos: “Nuestros actos reivindican el valor de la palabra. Por eso crece nuestro poder de convocatoria y la fuerza de nuestros argumentos. Por nosotros, hablan nuestros actos de dignidad y resistencia que no se detendrán.” La Minga que quedó plasmada en la movilización, en las deliberaciones y en el Mandato, surgió en espacios colectivos de reflexión en los que se diferenció entre el “Proyecto de Muerte” de la modernidad-capital  y los “Planes de Vida” de los pueblos arraigados en los territorios. La movilización era un medio para transmitir el mensaje, que llegó al mundo a través de equipos de comunicación que integraron indígenas y no-indígenas en centros de reacción-redacción con capacidad de servirse de instrumentos y medios a partir de compartir colectivamente el desafío que convocó la Minga. De los espacios comunitarios al país y al mundo sirviéndose de medios propios y apropiados. El proceso de comunicar la Minga permitió la apropiación al servicio de los desafíos enfrentados, de tecnologías y técnicas compartidas en la acción comunicativa. La Minga tejió la comunicación que necesitaba. Lo hizo a partir de entender la diferencia entre el “Ser para Tener” que sacraliza la acumulación y la codicia y el “Tener para Ser” que defiende lo sagrado de la vida a la que queda supeditada la economía. La palabra convertida en camino reconoce: “El desafío que impone esta nueva época es grande. Tal vez el mayor que hayamos tenido que enfrentar en nuestra historia. Nos agrede y sufrimos un orden que está mal, que hace daño y que no sirve, eso lo sabemos y lo decimos con fuerza. No solamente están a riesgo nuestras culturas, nuestras comunidades, nuestros pueblos y familias. Es peor, la vida misma corre el riesgo de ser destruida por la ceguera de quienes se han equivocado y utilizan el mayor poder de la historia para convertir en mercancía todo lo que existe a través de su Proyecto de Muerte.” Terminada la movilización, leído, difundido y traducido el Mandato, la Minga regresa al territorio y retoma la acción comunicativa, el caminar de la palabra frente al TLC (Tratado de Libre Comercio).
El 1 de Febrero de 2005, el Congreso Itinerante de los Pueblos hace pública la “Proclama de la Consulta Ciudadana y Popular frente al TLC” . En solo 5 meses, desde Septiembre de 2004, se debate, se consulta, se realizan foros, encuentros, asambleas. Se estudia el modelo económico, se investiga, se comparte. De allí surge la decisión de convocar una consulta nacional y empezar por 6 municipios del Cauca; cumplir con el Mandato. “Si el TLC es tan bueno, ¿por qué desinforman a los pueblos y porqué le tienen miedo a una decisión popular democrática y consciente?” pregunta la Proclama. Desde lo pedagógico, hasta lo logístico, en poco más de un mes, la acción de Tejer comunicación se convierte en la consulta frente al TLC. Cada espacio del territorio se recorre confrontando campañas mediáticas de desinformación que promueven el TLC. Video foros, asambleas, encuentros, conferencias, intercambios, combinados con programas radiales, textos en medios electrónicos e impresos y la estructuración de un equipo nacional que informa desde la capital y las grandes ciudades sobre la consulta y moviliza recursos y solidaridad. Una mañana de febrero, la ciudad de Bogotá amanece amarilla. Alguien ha imprimido cientos de miles de afiches con figuras indígenas rupestres convocando a la consulta “Porque la Vida no está en Venta”. Comunicadores de medios comerciales, observadores nacionales e internacionales, se suman al Tejido de Comunicación y cubren la Consulta minuto a minuto, desde la votación hasta el más riguroso escrutinio. El 98% de los votantes, en la votación más copiosa en la historia del Cauca dicen NO! Al TLC. La consulta toda, desde el Mandato hasta los resultados que convocan una consulta nacional, se han servido de medios diversos para comunicar. La Consulta es Tejer Comunicación.

Liberación de la Madre Tierra, 2007
En el 2005 las comunidades indígenas del Cauca iniciamos los procesos de Liberación de la Madre Tierra . Esta vez el trabajo comunicativo se enfocó principalmente en recrear la palabra y la acción para acompañar a las comunidades en esta apuesta colectiva. Por ello, promovimos y acompañamos diversos espacios de reflexión, decisión y acción desde el territorio frente a la desbordada concentración de la tierra en pocas manos, los monocultivos, la privatización de la tierra,  las políticas del capital transnacional con énfasis en el agronegocio, el extractivismo y la especulación,  los tratados comerciales, el conflicto armado y muchísimas formas de despojo que desde décadas atrás vienen enfermando a nuestra Madre Tierra. De esta manera, caminamos, escuchamos, reflexionamos y consensuamos con nuestras bases que se trataba de Liberar  la Madre Tierra. No sólo recuperar la tierra como en los 70s. Habíamos encontrado la palabra que teníamos que caminar, es decir, recuperar el territorio para liberarlo de las cadenas del capital, cuidar, proteger y dejar descansar la tierra para que viva con nosotros. Porque no nos consideramos dueños, sino parte de ella. Por ello, a través del documento “Liberación de la Madre Tierra”, donde se recogía la palabra de las comunidades, anunciamos abiertamente que ese proceso iba a iniciar desde el norte del Cauca e invitamos a todos los pueblos y procesos del país y del mundo a sumarse. Esto fue imprescindible, porque antes de entrar a las haciendas, pusimos en movimiento por diversas vías y medios, la palabra colectiva a nivel nacional e internacional y mucha gente sintió que la urgencia de Liberar la Madre Tierra no era solo una necesidad de los indígenas, sino de toda la humanidad.
Así, cuando las comunidades con la Guardia Indígena entraron a grandes haciendas como El Japio y La Emperatiz, también los tejedores entraron con cámaras, grabadoras y micrófonos para darle la palabra al pueblo. Desde allá se comunicaban con la sede principal del Tejido de Comunicación para reportar el sentido político de liberar esas haciendas, denunciar la respuesta represiva del gobierno y comunicar el sentir cotidiano de mujeres, jóvenes, ancianos y niños liberando el territorio. Estos reportes se transmitían en directo a través de Radio Pa´yumat, que se enlazaba con las otras emisoras locales y regionales. Se hacían noticias y comunicados para publicar en la www.nasaacin.org y circular alertas tempranas a medios de comunicación, organizaciones indígenas y populares e instituciones correspondientes en el ámbito nacional e internacional. Durante la liberación fue muy importante la articulación de formas propias y apropiadas de comunicación, puesto que la palabra comunitaria arraigada al territorio salió a otros ámbitos y se tejió con otros que sentían la misma necesidad de liberar sus territorios, pero no podían hacerlo. Así se recibieron cientos de mensajes de solidaridad, apoyo y aprecio del mundo entero a las comunidades movilizadas. Mensajes que fueron transmitidos a través de la radio y se llevaron impresos a las haciendas para que los leyeran directamente. Meses después de salir de las haciendas el Tejido de Comunicación realizó el documental “Pa´poder que nos den Tierra”, donde se denuncia toda la represión que vivió nuestra comunidad por intentar liberar esas haciendas destinadas para monocultivos de caña de azúcar y pino. Finalmente, el gobierno que se negó a escucharnos e intentó desalojarnos a la fuerza, asesinando a uno de nuestros hermanos, torturando e hiriendo a varias y varios comuneros, tuvo que enviar al Ministro del Interior a negociar con nuestra organización en las haciendas y tuvo que aceptar todas las condiciones presentadas por nuestras autoridades indígenas. La acción comunicativa fue la Liberación de la Madre Tierra a través de medios propios y apropiados.

Minga de Resistencia Social y Comunitaria, 2008
La Minga de Resistencia Social y Comunitaria tuvo como objetivo movilizar los pueblos indígenas del país y los sectores sociales y populares para rechazar las políticas de exterminio contra los colombianos y colombianas y dar los primeros pasos para proponer una agenda de transformación desde y para los pueblos. En esta movilización nuevamente el proceso de comunicación del norte del Cauca, desempeñó un rol importante: convocó desde los pueblos indígenas del Cauca y llegó al corazón y a la conciencia de personas y sectores sociales de todo el país y más allá. Todas las acciones colectivas previas que dieron pies y cabeza a la agenda de la Minga en el Cauca, estuvieron acompañadas de una estrategia de comunicación en la que se articularon las prácticas culturales propias del proceso con los medios de información que hemos apropiado. La estrategia de comunicación se realizó con ayuda de amigos del proceso, la misma comunidad, algunos líderes y el equipo del Tejido de Comunicación. Un proceso pedagógico de comunicación en el que se recorrió el territorio escuchando, compartiendo e intercambiando con las bases para reflexionar sobre las problemáticas actuales, mientras, simultáneamente, se intercambiaron experiencias y saberes con otros pueblos y procesos. Todo lo que se reflexionó y se analizó se convirtió en palabra a través de los 5 puntos de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria .  De allí que más de 60 mil personas del país, principalmente del Cauca, salimos en el 2008 a caminar una agenda surgida de la construcción colectiva que venía desde el 2004.

Previo a la movilización acompañamos permanentemente a autoridades, personas claves de los resguardos y comunidad en general, en el proceso de definir con la gente “la palabra precisa” que caminó la Minga. La estrategia de “barrido” de comunicación llegó a ciudades y veredas del territorio para aportar a la conciencia colectiva informando sobre el contexto integral para reflexionar con las bases comunitarias desde la realidad y lectura local, y de esta manera, decidir colectivamente y actuar en consecuencia. Fue así como resguardo a resguardo se comunicó de manera directa, en diálogo franco, informando y reflexionando con la gente a través de video foros, charlas y talleres con el apoyo de programas radiales, material impreso y textos de análisis circulados por internet. Los tejedores de comunicación junto con las autoridades que se comprometieron con este proceso, iban preguntando, escuchando y aportando al análisis de las problemáticas y además recogiendo propuestas que se presentaban desde la localidad. Lo que se concluyó en los recorridos fue que el proyecto de muerte penetra cada vez más en las comunidades. Se identificaron, en la voz y vivencia de pobladores comunitarios, las mismas dificultades en todas partes: entrada de transnacionales al territorio y privatización de recursos, legitimada desde el gobierno; conflicto armado y terror promovido por los actores armados de derecha y por la insurgencia armada, para desplazar a los pueblos, en beneficio final de intereses económicos transnacionales; incumplimiento de deberes y convenios del Estado con las comunidades, y restricción de derechos y libertades con negación de espacios mínimos para la participación democrática y propositiva. La comunicación fluyó desde la experiencia local hacia el análisis contextual y viceversa, evidenciando la estrategia integral de un modelo económico transnacional cuya existencia aparece como una verdad compartida en la comunicación. La comunicación llevó a la gente a definir su palabra para caminarla como propuesta y denuncia en la gran movilización nacional que sería la Minga de Resistencia Social y Comunitaria. Fue necesario retomar el Mandato Indígena y Popular y actualizar la agenda que mantiene su vigencia. Así definieron esta palabra para entregarla al país: NO al modelo económico transnacional representado en el “libre comercio” (TLC); NO al terror y la guerra que desplaza y somete a los pueblos; No la Legislación del Despojo que entrega los territorios y destruye la Madre; Si a la exigibilidad de cumplimiento de acuerdos y convenios con los pueblos; y SI a crear mecanismos propios de participación  a través de una agenda de unidad popular. De esta manera, la comunicación había tejido la palabra y ésta estaba lista para ser entregada al país convocándolo a hacer Minga para asumirla. La palabra colectiva nombrada, se había convertido en convocatoria. La comunicación en las bases, debía extenderse por todo el país.

Durante la Minga se comunicó segundo a segundo todo lo que aconteció desde la primera semana de octubre hasta la última semana de noviembre de 2008, cuando los caminantes por el “país con pueblos sin dueños” regresaron a sus hogares. Se elaboró un enlace permanente en la página web de ACIN desde donde se editorializó a partir de la palabra de la agenda y se podían leer los comunicados, denuncias y noticias, ver los videoclips, y escuchar los audios y entrevistas. El trabajo periodístico realizado durante esta fase de movilización fue de gran impacto en el país y en el mundo, porque la comunidad internacional además de solidarizarse con los mingueros frente a la agresión del gobierno, conoció la propuesta y la agenda a pesar de que los medios masivos dedicaron toda su capacidad a distorsionarla e ignorarla. Este es el mayor logro de la estrategia de comunicación desde el Tejido: comunicar de manera reflexiva la palabra que camina la Minga. Enormes sectores del país y del mundo se sumaron a esta lucha porque comprendieron y compartieron su sentido y propósito. Las acusaciones infundadas de terrorismo e infiltración, fueron desvirtuadas con evidencia que el mundo vio y que el Tejido consiguió y difundió. El propio Presidente de la República debió reconocer en público que había mentido al asegurar que los indígenas eran agresores armados y la fuerza pública, víctima de terroristas. El contraste entre la comunicación del Tejido y la del Gobierno y los medios comerciales, contribuyó a detener masacres, a proteger civiles inocentes, a defender una causa justa y a hacer respetar la voluntad colectiva. Se articularon comunicación electrónica, textos, audios, videos, de modo que los medios apropiados se pusieron al servicio de los fines de la voluntad colectiva de manera crítica y abierta al debate. Durante la marcha de la Minga, el Tejido realizó debates, videoforos y transmitió a los movilizados para mantener su ánimo, escuchar sus voces, informarles la verdad que no salía en otras fuentes y escucharlos para que de allí saliera su palabra. Después de la Minga, en la fase de seguimiento elaboramos el documental “País de los pueblos sin Dueños” traducido en minga internacional a 5 idiomas y trabajado ampliamente con las comunidades locales, nacionales e internacionales para darle seguimiento crítico constructivo a la palabra y acción paridas por la Minga de 2008.

Escuela de comunicación “el camino de la palabra digna”, 2010
Esta área de concientización, análisis y acción colectiva desde las realidades de las comunidades y procesos, es un espacio de formación integral en comunicación (política, cultural, social, técnica…) para que comuneros y comuneras lean su contexto, identifiquen problemáticas y desafíos para la pervivencia en el territorio y propongan estrategias y acciones desde comunicación para fortalecer, recrear y defender la vida.  En este espacio participaron aproximadamente 120 jóvenes, mujeres y adultos de las diferentes regiones del país . La escuela es un espacio de formación desde la práctica y vivencia cotidiana, plantea acciones comunicativas de acuerdo a los hechos del territorio y promueve además de la formación, la visibilización y la construcción comunitaria. En la escuela “El Camino de la Palabra Digna”, al igual que en el Tejido de Comunicación, se articulan formas propias y apropiadas para dinamizar las reflexiones y las acciones colectivas desde el norte del Cauca . Desde esta escuela, motivamos tejidos de comunicación con nudos,  hilos  y huecos que se tejan con otros de distintos colores, tamaños y texturas, para que cuando uno de esos nudos esté por romperse, inmediatamente tengamos la sabiduría de abordar los huecos más grandes o más pequeños, según la necesidad, y pongamos a funcionar todos los hilos desde donde sea posible defender la vida. Tejidos que expresen las voces negras, campesinas, indígenas y urbanas en resistencia, para responder a la imperiosa necesidad de reescribir nuestra historia frente a la oficial que nos oculta. Es el sueño desde la Escuela, pues venimos explorando, entendiendo y tanteando las formas de comunicación apropiadas, en especial las tecnologías de información y comunicación, para usarlas en nuestro beneficio, como también para expropiarlas de sus contenidos propagandísticos útiles al poder que buscan estatizar, controlar y manipular nuestras banderas de lucha, y por ende, neutralizar nuestras organizaciones y resistencias.

En este espacio de formación colectiva desde el Tejido de Comunicación en articulación con más de 20 procesos organizativos participantes del país, organizamos mingas, videoconferencias, sociodramas, visitas familiares, programas radiales, asambleas, noticias, crónicas, boletines electrónicos, videoclips, murales, entre muchos que se utilizan según la necesidad de la comunidad. Desde Mingas hasta videoconferencias se gestan desde las localidades remotas para in-formarse, reflexionar, decidir y actuar. Participan mayores y mayoras, haciendo memoria de la historia de los procesos; acompañan luchadores sociales aportando a las lecturas de contexto; colaboran universitarios indígenas y mestizos en la capacitación técnica; acuden jóvenes curiosos con hambre de información y de discusión; intercambian con procesos dentro y fuera del país. Se hace minga en un espacio colectivo en el que nadie tiene poder sobre el otro; en el que ninguno de los colaboradores ha terminado de aprender; en el que valen las sensibilidades y las vivencias individuales y colectivas; en el que la autoridad no la tiene quien domina desde un cargo; en el que todas y todos reconocen sus experiencias y su saberes populares; en el que la intención es discutir, criticar, proyectar y recrear conocimientos territoriales que sirvan al contexto actual; en el que se aprende reconociendo, haciendo y proponiendo; en el que nada está terminado y todo está por hacer en medio de las dificultades, agresiones y contradicciones internas que todo proceso vive; en el que la intención es aprender con el otro; en el que la escuela es solo un pretexto para tejer resistencias. Todo este proceso de Escuela nos dejó una gran experiencia práctica y un sinnúmero de acciones y materiales realizados por compañeros y compañeras, en el espíritu de la comunidad y con el firme propósito de defender los Planes de Vida y el territorio. Después de un año de formación y trabajo, la escuela culminó su primera cohorte cuyo grado se basó en prácticas comunicativas aplicadas a abordar desafíos y asuntos críticos en sus comunidades. El Tejido extiende su ámbito con tejedoras y tejedores formados en El Camino de la Palabra Digna y establece un proceso pedagógico para la comunicación de los pueblos indígenas.

Desafíos para consolidar una comunicación en defensa de la vida
Sobrevivir a un contexto de agresión integral contra nuestro pueblo y contra nosotras y nosotros, enfrentados a un modelo dominante que usa estrategias de terror y guerra, legislación de despojo, sometimiento ideológico y cooptación, es ya un gran desafío para la comunicación que intenta liberar la palabra de la mercantilización impuesta. Las amenazas, señalamientos, la persecución , la intimidación y la censura de los señores de la guerra que le sirven a los propósitos mercantiles del capital transnacional, día a día desafían nuestra labor comunicativa, porque toda acción encaminada a defender nuestra autonomía la perciben como amenaza y como pretexto para aniquilarnos y despojarnos. Así siempre se beneficia el capital transnacional y las grandes élites, quienes aprovechan nuestra muerte, silenciamiento y despojo para apropiarse de nuestros territorios y convertir a nuestra Madre Tierra en mercancía. Internamente, algunas autoridades indígenas y organizaciones no reconocen la comunicación como ese proceso político cultural que acompaña y ayuda a definir colectivamente palabra y acción para la defensa de la vida y del territorio. Por ello, la visión dominante sigue siendo la que nos impone la conquista y no la que intentamos recuperar de la mano de nuestros espíritus, mayores y nuestra Madre Tierra, tejiéndonos entre pueblos y procesos. Sumado a esto, la falta de recursos económicos impiden darle incentivos mínimos a las y los comunicadores comunitarios para que desarrollen las actividades oportunamente desde el territorio ni siquiera para que tengan un mínimo que les permita suplir las necesidades básicas de sus familias. Por último, las contradicciones internas del proceso y la forma como el Tejido autoevalúa las acciones incoherentes del mismo, han provocado que algunas autoridades y líderes nos vean con recelo por los espacios de reflexión y debate que exigimos proteger y recuperar para incentivar las decisiones colectivas conscientes y coherentes.

En conclusión, es claro que el Tejido de Comunicación de ACIN ha cumplido, a pesar de encontrarse bajo amenaza constante, a pesar de haber sufrido la persecución de sus miembros y la destrucción por sabotaje de los equipos de transmisión radial, a pesar de presiones políticas y económicas con la intención de silenciarlo y asfixiarlo, a pesar, tristemente, de la falta de comprensión y respaldo de algunos líderes. El Tejido ha cumplido con su deber y tiene vocación de consolidarse como escuela sumado a otras experiencias desde el Cauca hacia el Abya Yala. Lo venimos haciendo por entender que el Tejido no es una institución de una organización sino una manera de comunicar entre pueblos, para la verdad y la vida. Constatamos, en este sentido, que el Tejido viene dejando de ser solamente de la ACIN y se va convirtiendo desde el quehacer de tejedores y tejedoras en la palabra que camina por los territorios del pensamiento desde los pueblos indígenas sirviéndonos de todos los medios necesarios para hacerle Minga a la Vida.

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